Snake

martes, 7 de febrero de 2012

poema II

Poema II
Yo no soy yo
Soy este
Que va a mi lado sin yo verlo:
que, a veces, voy a ver,
y que, a veces, olvido.
En que calla, sereno, cuando hablo
el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasea por donde no estoy,
el que quedará en pie cuando yo muera.
Este poema fue escrito por Juan Ramón Jiménez. Nació en Huelva el 1881 en y murió en 1959 en Puerto Rico, estudió en la Universidad de Sevilla. Fue un poeta español y ganó un premio Nobel de Literatura. Fue el miembro más destacado del modernismo en la poesía española.
El tema en este caso es la meta poesía.
El poema consta de 9 versos en una estrofa, sin rima.
Hay varios recursos literarios. Anáforas en el verso 3 y 4, y también en los versos 7,8 y 9 aunque también se pueden considerar un paralelismo. Hay un encabalgamiento en el verso 6 y 7.
El poema esta dividido en dos partes, la primera parte habla de él, y a partir del segundo verso comienzo a hablar de la poesía, el tema principal del poema. Habla del significado de la poesía para él, lo que hace por él.
Este poema fue escrito en la etapa de la poesía intelectual. En este poema no se puede ver mucho rasgo modernista, ya que no habla de ningún tema usado en el modernismo, aparte de que su métrica en este poema es totalmente libre. Esto se puede deber a que él vivió dos épocas distintas, al escribir este poema aun no estuviera influenciado por esta corriente literaria. Pero en este poema si que hay una característica que es del autor, y es que busca la eternidad, que la encuentra a través de su propia poesía, ya que por mucho que el muera, siempre quedará su arte.

jueves, 2 de febrero de 2012

comentario de texto, " Sonatina"

La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Calla, calla, princesa dice el hada madrina;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».
Este poema fue escrito Por Rubén Darío. Félix Rubén Darío Sarmiento nació en Metapa el 1867 y murió en León en 1916. Fue un poeta nicaragüense, y el máximo representante del modernismo literario en lengua castellana.
El tema del poema es la libertad que da el amor.
El poema consta de 4 estrofas y 24 versos alejandrinos, con rima consonante que se repite en AABCCB.
Hay varios recursos externos, como unas cuantas aliteraciones en los versos 1 y 4, 10 11 y 12, 21 22 y 23 … también se puede ver un par de encabalgamientos en los versos 13 y 14, 17 y 18 … Y un paralelismo al verso 3.
En la primera estrofa nos cuenta que la princesa está tan triste que no quiere hacer nada. En la segunda estrofa explica que sigue tan triste que no aprecia las cosas que tiene, como su jardín o las gracias del bufón. En el tercero ya dice que lo que la princesa quiere es ser libre, y poder hacer lo que quiera, como volar. Y el cuarto acaba el poema haciendo aparición del hada madrina que le dice que tendrá la libertad que ella quiere con el amor que el príncipe le va a dar cuando llegue a hasta ella.
Hay una metáfora al verso 2, “boca de fresa”. Varias personificaciones, en el verso 6 “ la flor se desmaya”, en el verso 12 “ la libélula vaga”, en el verso 23 “vencedor de la muerte” …
Este poema tiene varios rasgos que se asocian a la técnica de Rubén Darío y al movimiento perteneciente de la época el Modernismo. Se puede ver cierto ritmo de musicalidad y que se evoca del presente y escribe sobre un mundo misterioso con una trama totalmente fantasiosa, como lo es hablar de princesas, en palacios grandes, con un príncipe que la viene a salvar de su soledad. Usa descripción a través del paisaje, usando varios simbolismos con animales como lo puede ser la “libélula” o el “pavo real”. También usa muchos colores como el rosa o el rojo, que fue muy típico del modernismo y el escritor. Rubén Darío fue influenciado mucho en sus poemas por Bécquer que le hizo escribir poema de forma individual y libre, representando en el caso de este poema el valor de la libertad.